viernes, 11 de abril de 2008

Primeros pasos. Precisando la idea.

Se suele decir que el que tiene dinero y no sabe qué hacer con él, monta un bar o compra una casa. Bien. Yo no tengo dinero. Mal empezamos, ¿verdad? Tengo una idea, bueno, varias, pero una es la que tiene posibilidades de llevarse a cabo. El valor de una idea, en ocasiones, es elevado. Ideas hay muchas. Si una idea no es rentable no es mala idea, simplemente, no ha encontrado su hueco, su momento.

Cuando no tienes dinero lo que tienes que hacer es burcar socios. Es lo que la gente llama el socio capitalista. Es la persona que se arriesga contigo y pone el dinero o parte del mismo. Confía en tu idea y espera obtener un beneficio económico. Si no lo esperase no sería un socio, sino un mecenas, un filántropo o un amigo con tanto dinero que le da igual regalarte alegremente la inversión que necesites. Como estos tres últimos casos no se dan ni a menudo, habremos de convencer a los posibles socios capitalistas.

¿Cómo? Elaborando un proyecto donde presentemos la viabilidad y rentabilidad de nuestra idea. Para ello, como es lógico, lo primero será presentar la idea. Es decir, ¿qué va a hacer esa empresa? Más técnicamente se le suele llamar el objeto social de la empresa y es lo que se incluye en los estatutos de la misma. Aun así, a la hora de vender tu proyecto, sinceramente, creo que no es muy aconsejable ir con unos estatutos por delante. He dicho creo.

¿A qué se dedicaría "mi empresa"?

"Elaboración, diseño y comercialización de bisutería"

Lógicamente, esta respuesta sirve para cuando alguien te pregunte y no quiera que le aburras más. Esa gente que te pregunta qué tal estás pero no desea saberlo. Tener un concepto breve ayuda a no divagar.

Ahora que tengo el concepto, lo incluiré en la descripción del blog.

Haya suerte y nos leemos.

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